Me gusta que me den azotes

2018-12-13


Estas en la cama con tu nueva pareja, de repente en pleno éxtasis sexual, te muerde en el cuello, lo que debería de ser doloroso, en realidad te provoca una sensación de placer. ¿Que ha pasado? Y piensas... A ver si voy a ser una persona más perversa de lo que pensaba.

Aunque el masoquismo sexual está considerado un trastorno psiquiátrico, sí que es cierto que para que pueda considerarse como tal, el individuo debe de tener una conducta obsesiva, o sea, que lo necesite siempre para poder tener placer sexual. Si es una práctica más del juego de pareja no debemos de preocuparnos. En realidad, no somos tan raritos.

Pero ¿qué es el masoquismo?

Según los manuales de psiquiatría, entre ellos el clásico DSM-V, es un trastorno considerado parte de las llamadas parafilias, o desviaciones sexuales. Sería la participación en actividades sexuales en las que somos golpeados, agredidos o humillados produciéndonos placer sexual. Algunos masoquistas también disfrutan provocándose dolor a sí mismos.

Normalmente, en las relaciones sexuales masoquistas hay dos papeles, el que recibe o masoquista y el que produce dolor o humillación, que sería el sádico. En unas relaciones sadomasoquistas sanas, estas suelen estar planificadas e incluyen el uso de una palabra clave para detener el juego si el dominado se siente incómodo/a.

Este tipo de juegos de dominación y dominado para muchas personas es una vía de escape; haciendo realidad sus fantasías, estos individuos se sienten bien consigo mismos.

Así que si nos gustan este tipo de juegos no debemos de preocuparnos, ya que, de una manera moderada y con sentido común, nos ayuda a dar chispa a nuestra sexualidad y únicamente deberíamos de preocuparnos si se convierte en una obsesión o en la única manera de obtener placer sexual. De hecho, diversos estudios han confirmado que las personas que practican el sadomasoquismo suelen ser más sanas y equilibradas en su vida diaria que las que disfrutan de una vida sexual convencional. Sí, el sexo también puede ser una vía de escape y ayudarnos a sobrellevar esas pequeñas (o a veces no tanto) frustraciones del día a día. El masoquismo (y el sadismo) no es más que una forma de jugar y de liberar estrés. Eso no quiere decir que sea bueno para todo el mundo, es casi como cualquier afición en la vida, imaginaos que ahora a todo el mundo le diera por hacer ganchillo... pues eso.

Sí, porque la mayoría de la gente, realmente sabemos muy poco sobre el masoquismo. Es algo que nos suena, nos parece perverso pero no mucho más. De hecho, la mayoría lo conoce principalmente por las novelas de 50 sombras de Grey, que para los entendidos, no deja de ser una visión muy particular de estas prácticas, o por lo que nos puede mostrar la pornografía (que en ningún caso es una manera de aprender sexo)

Lo dicho, que todas las expresiones sexuales pueden ser sanas siempre que haya un respeto por uno mismo y por el prójimo. Lo importante es tener la mente abierta y aceptar las diferencias.