Los efectos del alcohol en el sexo

2018-10-12


Es típica la escena de un sábado por la noche, después de una semana ajetreada, que salgamos a divertirnos con la pareja o los amigos. Muchas veces con alcohol por medio. Y después, si las circunstancias acompañan, tocará un encuentro sexual. Estamos eufóricos debido al efecto del alcohol, nos sentimos geniales, ¿Por qué va a ir mal?

Pero una vez en la cama, la cosa no va tal genial, nos cuesta tener una erección en condiciones, el orgasmo brilla por su ausencia... ¿Qué está pasando? El alcohol nos está jugando una mala pasada en el momento más inoportuno.


El alcohol adormece nuestro cerebro

El órgano más importante para practicar sexo es el cerebro y el alcohol tiene un efecto sedante sobre él. Se sabe por estudios neurofisiológicos que es un poderoso depresivo del sistema nervioso central, lo que produce una inhibición generalizada de la excitabilidad neuronal. Lo que hace el alcohol es desinhibir provocando la disminución de la actividad cerebral. Esto como consecuencia reducirá nuestro autocontrol y, a la vez, el flujo de sangre a los genitales. Claro, sin sangre en los genitales la excitación brillará por su ausencia. En resumen, el alcohol nos da una percepción subjetiva de excitación, pero en realidad esta disminuye. Y esto pasa tanto en hombres como en mujeres.

Pero ¿siempre es malo?

Desde luego que no. Se han realizado varios estudios al respecto para analizar los efectos del alcohol en el control de la excitabilidad tanto en mujeres como en hombres y el resultado es similar en ambos sexos. El alcohol tomado en una dosis moderada, aquello que decimos "para tener un puntillo", es uno de los afrodisiacos más potentes que existen. Una copita de vino nos provocará la euforia necesaria para practicar una buena noche de sexo, pero si nos pasamos con el alcohol, entonces es cuando tendremos el efecto no deseado.

Ahora que ya sabes los efectos que puede tener el alcohol, consume bajo tu responsabilidad.