Lo normal en el sexo

2018-09-20

En mí, todavía, escasa experiencia como sexóloga, un tema que es bastante recurrente y que suele causar mucho malestar a las personas es tener gustos o prácticas sexuales fuera de la "norma". Me he encontrado con personas que querían cambiar sus gustos sexuales para adaptarse a lo normal ("quiero tener gustos normales o que a mi pareja le guste el sexo normal")

Pero ¿Qué es ser normal?

Normalidad es la cualidad o condición de ajustarse a las normas o a los valores medios de una sociedad.

Se podría decir que es aquello que no destaca.

La normalidad no deja de ser un ideal, es un prototipo utópico de cómo debería de ser la realidad. Pero la auténtica realidad no es normal. Salgamos a la calle, cada persona que veamos tiene unas características diferentes; encontraremos altas, bajas, rubias, morenas, atléticas, delgadas... ¿Cuáles son normales y cuáles no?

El concepto de normal se utiliza muchas veces de forma discriminada en nuestra sociedad, pero a la hora de definir lo que es o no es normal, nos encontramos que no es fácil delimitar lo que es normal de lo que extraño o patológico.

De hecho, lo normal es un concepto fugaz que cambia según las modas y de una cultura a otra. Ahora es normal llevar tatuajes, no siempre fue así, el DSM llegó a catalogar a las personas que lucían tatuajes como personalidades antisociales.

Un aspecto peligroso de este concepto son las connotaciones asociadas, ya que se utiliza en multitud de ocasiones para definir lo que es correcto de lo que no. Lo que no es normal, lo anormal, muchas veces viene acompañado de prejuicios negativos.

Lo normal es algo completamente intersubjetivo, esto significa que es un constructo social, y todo lo social, evoluciona y es inconstante. No deja de ser una manera de autorregular los comportamientos sociales pero estos comportamientos irán cambiando y lo que en una época será normal, después ya no lo será. Todo lo que nos parece extraño o anormal no tiene por que ir asociado a un problema si socialmente no se ve así.

Un ejemplo que me viene a la cabeza es la forma que tenían los médicos hace apenas un siglo para combatir la llamada "histeria femenina", que era estimulando el clítoris de sus pacientes. Eso era normal entonces y no llamaba la atención. Ahora cualquier facultativo que intente esta práctica se arriesga a una denuncia por agresión sexual, cuanto menos.

Moraleja; no nos preocupemos por ser o actuar de manera normal, vamos a gastar mucha energía para nada. Porque lo que hoy es "normal" no tiene que serlo mañana.

Así que seamos nosotr@s mism@s.