¿Hay una edad para jubilarse del sexo?

2019-07-05


La respuesta es no. Para disfrutar del sexo la edad no importa.

En nuestra sociedad la sexualidad ha estado mucho tiempo relacionada con la reproducción, esto lo que ha promovido es la negación de las manifestaciones sexuales no normativas. En concreto para las personas mayores ha sido, y todavía, es negada precisamente por no cumplir esta finalidad reproductiva.

Hay muchas creencias erróneas entorno a la sexualidad en la tercera edad como que estas personas no tienen interés por la actividad sexual. O que a estas edades solo necesitan contacto y cariño. En general hay una desexualización en nuestra sociedad de los ancianos y estos si manifiestan deseo se les etiquetan de perversos, ridículos o viejos verdes.

Pero la vida en nuestra sociedad cada vez es más longeva y muchas personas llegan a la edad de jubilación en óptimas condiciones físicas y también sexuales. Por lo que no tiene sentido no disfrutar también de la sexualidad como parte de una vida sexual plena y sana.

La tercera edad es un momento idóneo para tener una vida sexual plena ya que, por lo general tenemos más tiempo libre que cuando éramos jóvenes, debido a la jubilación y a que los hijos son mayores, además hay mayor madurez sexual.

La verdad es cada vejez es única y como tal la vejez se vive de manera diferente según la persona. Una persona con un estilo de vida activo y sano es muy posible que llegue a la tercera edad en buenas condiciones físicas.

La actividad sexual en la vejez dependerá de factores como el estado físico, los mensajes sociales y la actitud de la persona.

Muchas personas no relacionan la vejez con una vida sexual activa y satisfactoria, por lo que muchas personas mayores se sienten incómodas cuando hablan de sus necesidades sexuales.

Todo esto hay que unirlo a algunos problemas físicos característicos de esta etapa de la vida

En las mujeres, tras la menopausia se suele producir un desinterés por el sexo, debido a la bajada de los estrógenos y la progesterona propia de esta etapa. También cuesta más conseguir la lubricación, lo cual se puede conseguir fácilmente dando prioridad a los masajes y las caricias y, si es necesario, el uso de un buen lubricante.

En los hombres se produce una bajada de la testosterona, por lo que se necesita más tiempo para conseguir la erección, siendo esta y el orgasmo menos intenso.

Estos cambios hacen que nos replanteemos la sexualidad y busquemos otras formas de disfrutarla más allá del coito.

Como conclusión, hacernos mayores no debería de ser un impedimento para poder disfrutar de una sexualidad plena y satisfactoria. No debería de ser la sociedad si no la persona, la que decida cómo y cuándo quiere disfrutar de su sexualidad, sin importad la edad ni su condición física.